Bitcoin como reserva de valor ante escenarios de Inflación-Deflación.

Esteban López
Esteban López

Bitcoin como reserva de valor. Inflación-Deflación.

Todos hemos podido comprobar que por culpa de la Crisis del Coronavirus el pasado ejercicio 2020 ha sido un año en que la actividad económica ha caído en picado y solo la intervención coordinada de los Bancos Centrales ha permitido que la perdidas de valor no sea más grandes y es aquí en donde queremos abordar el asunto con respecto al Bitcoin para ver si puede funcionar como reserva de valor ante la posibilidad de que haya deflación (caída de los precios) o de que haya inflación (cuando volvamos a crecer subirán los precios de los productos y servicios).

Inflación y Bitcoin

La inflación es un aumento de los precios de bienes y servicios y se suele dar cuando hay crecimiento económico y se recalienta la economía por un incremento de la demanda que a la oferta le cuesta satisfacer y eso crea tensión en los precios que al final aumentan pero no es el caso todavía, todos hemos visto como los Bancos Centrales de los países desarrollados han tenido que intervenir inyectando dinero a mansalva mediante la implantación coordinada de programas de estímulo de la economía conocidos como “Flexibilización Cuantitativa” o  “Quantitative Easing” (QE) y que tienen como objetivo la compra de activos de deuda pública (Bonos Soberanos) para que haya dinero en manos de los Gobiernos y en los mercados para superar la crisis de la Covid-19.

Además de comprar Bonos a los Estados, los Bancos Centrales también han hecho sucesivas bajadas de los tipos de interés llegando incluso a tasas negativas para que la Economía no se hundiera definitivamente aún más de lo que ya se estaba hundiendo por la Crisis del Coronavirus.

Tanta inyección de dinero no se ha traducido en incrementos del Índice de Precios al Consumo (IPC), es decir, no ha afectado a la inflación de los precios de bienes y servicios, sino que el dinero se ha quedado por “arriba” y ha sido usado mayoritariamente para sanear balances de los maltrechos bancos y para cubrir las secas arcas de los Gobiernos y, por tanto, todo es montón de dinero inyectado no ha calado hacia “abajo” lo cual habría supuesto un incremento del consumo y de los precios, es decir, un aumento de la inflación.

Otra parte de la ingente de esa cantidad de dinero inyectado se ha ido a La Bolsa y a otros mercados financieros formándose posibles burbujas que podrían explotar en el momento menos esperado y es por este motivo que estos otros mercados (acciones, metales preciosos o el mercado inmobiliario) no hayan caído tal y como sí lo ha hecho la Economía en general, o que incluso algunos hasta hayan subido de precio en estos tiempos de Pandemia, tal y como ha pasado recientemente en el mercado de criptomonedas en el que el Bitcoin en que en algunos «exchangues» (mercados compra venta de criptomonedas) se llegó a cambiar el Bitcoin por más de 60.000$ por cada BTC.

Deflación y Bitcoin

La deflación es una caída sostenida y continuada de los precios de los bienes y servicios fruto de un exceso de oferta y una escasa demanda debido a la crisis de la economía. La deflación también afecta a salarios que disminuyen porque las empresas ajustan sus costes a la baja para tener menos pérdidas y como éstas también bajan el precio de sus productos para vender más, esto genera una espiral hacia abajo que se retroalimenta y que es muy peligrosa pues genera cada vez más desempleo y un hundimiento cada vez mayor de la economía por la caída de la demanda, del consumo y de los beneficios de las empresas.

Además, en épocas de deflación y crisis la gente tiene tendencia a incrementar el ahorro lo cual retira dinero del consumo y hace que la demanda baje aún más ya que la gente prefiero ahorrar antes que gastar en previsión a tiempos futuros difíciles

La deflación es más severa en aquellos sectores en donde más se ha cebado la crisis del coronavirus, como por ejemplo en el sector turístico, hotelero, restauración o en el comercio, todos muy afectados por los sucesivos «Estados de Alarma» decretados y por la consecuente restricción a la libre circulación de las personas, lo que ha hecho que los autónomos y empresas hayan tenido que endeudarse para sobrevivir, a veces hasta con aval de El Estado, y, por lo tanto, lo han invertido todo en sobrevivir y no en ampliar su capacidad de negocio para ganar más dinero en el futuro.

Todo esto va a traer en el futuro una cadena de insolvencias y de EREs (Expedientes de Regulación de Empleo) que incrementarán el paro y que pueden provocar deflación fruto de esa caida de la demanda, del consumo y también fruto del incremento exagerado de deuda publica y privada que, como hemos dicho, traerá más cierres de empresas, más paro y más caídas del consumo y de los precios de los bienes y servicios y vuelta a empezar.

En este caso el Bitcoin se presenta como un refugio reserva de valor al igual que lo puede ser el oro, porque el Bitcoin también es un bien escaso y limitado, ya que está limitado su numero a un máximo de 21 millones de BTC, y creemos que el bitcoin también se puede convertir en una reserva de valor tanto ante escenarios deflacionistas como inflacionistas, pero esto no lo podemos saber seguro por el bitcoin es de creación reciente y no tenemos experiencias de cómo se comportaría en escenarios deflacionistas, de momento hemos ya comprobado que sí ha bajado bastante de cotización, pero, haciendo honor al nombre de nuestra pagina web, si seguimos una estrategia HODL esto no nos debe preocupar porque a largo plazo el destino del valor del bitcoin siempre va a ser al alza.

Futuro del Bitcoin como reseva de valor

Por lo tanto, cabe suponer que el poder adquisitivo de Bitcoin podría aumentar en un escenario de deflación al igual que pasó con el valor del oro que aumentó durante los períodos deflacionarios históricos en los EE. UU y en caso de un escenario inflacionista eso sería aún mejor para el bitcoin pues éste subiría de precio y si las monedas Fiat perdieran valor o se volvieran inestables, eso sería todavía mejor para que siguiera subiendo el valor del Bitcoin.

También hay que tener cuidado con las fuertes subidas de precio que ha creado diferentes burbujas fruto de la gran cantidad de dinero inyectado por los Bancos Centrales porque éstas podrían explotar en cualquier momento y hacer desaparecer de golpe dichas subidas de precio y también puede pasar que al final las entidades financieras acaben cerrando el grifo y todo esto produzca un freno al crédito y como consecuencia de ello esto pueda traer consigo un periodo de crisis deflacionario de bajada de precios muy peligroso.

Como conclusión diremos que cabría esperar que el Bitcoin funcione relativamente bien en ambos escenarios y que, por lo tanto, el mercado de criptomonedas puede representar una excelente opción de cobertura de reserva de valor contra las políticas expansivas de los Bancos Centrales de consecuencias impredecibles, dado que prácticamente todas las criptomonedas están correlacionadas positivamente con el bitcoin y es muy probable que el mercado de criptomonedas en general siga la dirección del Bitcoin.