¿Por qué tiene valor el bitcoin?

Es una pregunta recurrente en la mente de todo aquel que comienza a caer por la madriguera de Bitcoin y aunque sería muy complicado abarcar la totalidad del whitepaper de Satoshi Nakamoto sobre Bitcoin ya que pocas veces 9 páginas han dado para tanto intentaremos explicar cuáles son aquellos aspectos que creemos que hacen de bitcoin un activo real con valor intrínseco.

Lo primero que deberíamos de saber es un poco sobre la historia del dinero, pues el dinero es un invento del hombre para propiciar el comercio facilitando el intercambio de valor entre las partes y este ha ido evolucionando con el tiempo. 

Al ser bitcoin el mejor dinero existente hasta el momento solo hará que desplazar en el tiempo al peor dinero, ya que así nos lo ha demostrado la historia.

Si esto lo entendemos, es fácil comprender a grandes rasgos por qué bitcoin tiene valor y es que como premisa bitcoin posee unas cualidades que superan con creces a las de cualquier otro dinero existente.

Pero cuáles son esas cualidades de las que tanto hablamos y que harán que bitcoin se imponga frente a otros métodos de intercambio de valor.

En primer lugar, bitcoin tiene valor ya que es escaso y el hombre tiende por naturaleza a atesorar aquello que es escaso, de hecho es el primer activo digital escaso que se creó en el mundo, ya solo por eso debería de ser valioso.

Pero si nos ceñimos más, bitcoin no solo es escaso si no que además  teniendo grabado en su ADN una emisión finita y preestablecida por lo tanto sabemos de antemano que nos ofrece el futuro y podemos calcular así como prever cuál será su inflación monetaria debido a que cada 4 años aproximadamente su emisión se reduce a la mitad hasta llegar a un máximo cerca de los 21 Millones de bitcoins allá por el año 2140, eso sí actualmente ya se han minado más de 19 Millones de bitcoins.

Esto no ocurre con el dinero fiduciario ni con los euros digitales que el banco central europeo está pensando en emitir ya que deja en manos del gobernante de turno la política monetaria y por tanto esta no es previsible en largos periodos de tiempo al contrario de lo que ocurre en bitcoin.

Así que bitcoin, al ser escaso, con una emisión preestablecida y finita en el tiempo que se reduce cada 4 años sin depender de terceros nos ofrece unas garantías de que la cantidad de bitcoin que tengamos nunca podrá ser inferior a X dividido entre 21 Millones.